Un nuevo poema. Esta vez, intento imitar la estrofa sáfica. Para ello he intentado que los acentos métricos estriben en la cuarta y la octava sílaba. No sé si lo he logrado de manera satisfactoria. In memoriam Sobre una fuente de bostezos blancos, muertos los sueños del tiempo tardío, ha de morir esta sed infinita sin esperanza. Que el tiempo es nada, vanidad los días, perenne canto los cristales secos, besos amargos e incontables sombras; tierra profunda. Pero bien sé que la noche sombría no ha de llegar, no ha de venir de veras si en tu memoria vivo aún oculto con mi recuerdo.