Luego de leer y estudiar la Odisea o la Ilíada, de Homero, uno ya no vuelve a ser el mismo. A algunos trastorna más, a otros, menos. En cuanto a mí, lo dejo a su juicio. Aquí presento uno los frutos de mis lecturas de la épica homérica combinadas con la recurrente evasión del estudio: La Alumneida, las aventuras del Alumno en las islas de Panepistimio. PD: los veros, he intentado, que sean de 16 sílabas para, de alguna manera, representar el hexámetro griego. Menos mal que no soy diseñador de portadas de libros. Canto I [Invocación] Canto al caminar constante, a las innúmeras virtudes de aquel Alumno de muchas lecturas desmesuradas que cuales ríos de su mirada, ahora sabia y plena, fluyen transformadas en lirios cencidos y fastuosos que ningún mortal jamás ignorar podrá aunque quisiera. Cuéntame, oh musa, no retengas en ti la digna historia de este Alumno de venustas frentes y agraciados ojos, pues cierto es que en su eterna ruta rosas no siemp...